244. RETRIBUCIÓN ADMINISTRADORES: EL CONCRETO SISTEMA DEBE CONSTAR EN ESTATUTOS. Resolución de 17 de junio de 2014, de la Dirección General de los Registros y del Notariado, en el recurso interpuesto contra la negativa del registrador mercantil y de bienes muebles XIX de Madrid a inscribir una escritura de elevación a público de acuerdos sociales de una entidad.
            La legislación hipotecaria diferencia dos procedimientos para la rectificación de los errores de concepto: el que exige el acuerdo unánime de los interesados y del registrador o, en su defecto, resolución judicial, y el que permite la rectificación de oficio por parte del registrador cuando el error resulte claramente de los asientos practicados (cfr. artículo 217 de la Ley Hipotecaria), no siendo necesario en este caso el consentimiento de los interesados.
La chica obedecería, pero antes solicitó un segundo, fue hasta la mesa y tomó el envoltorio. De inmediato volvió a la cama y acercó la camisa y el pantalón al médico, que los recibió de pie. Luego, como si fuese parte de un rito, se detuvo ante Casillas y extendió el paquete con ambas manos, a modo de ofrenda. El papel del envoltorio tenía un fondo rojo recortado por infinitos rombos amarillos.
Pero será fundamentalmente el general Galtieri quien, en consonancia con el triunfo de Ronald Reagan en Estados Unidos, llevaría a la Argentina a comprometerse plenamente en el Guerra Sucia Centroamericana, bajo los lineamientos estratégicos norteamericanos. Galtieri presentaba como un valor su capacidad para llevar el Terrorismo de Estado hasta las últimas consecuencias tanto militar, como política y culturalmente.
            La Ley Hipotecaria dedica su artículo 40 a especificar los distintos procedimientos de rectificación, dependiendo de cuál sea el origen de la inexactitud del Registro. Concretamente, dedica su apartado c) a los casos en que la inexactitud tuviere lugar por nulidad o error de algún asiento, en cuyo caso se remite a la regulación correspondiente, y el apartado d) cuando la inexactitud procediere de «la falsedad, nulidad o defecto del título que hubiere motivado el asiento» exige consentimiento del titular o, en su defecto, resolución judicial.
A causa del tiempo, el uso o un deficiente mantenimiento, los motores pueden acabar estropeándose. Problemas comunes es la rotura de la cadena o el deterioro de las partes que unen el motor con la caña o esta con el panel de la puerta y el eje. También es habitual que el motor se desconfigure. En el caso de puertas que están en exterior, aunque los motores están protegidos, las placas sufren más y se pueden averiar con más facilidad.

Abridor de puerta de garaje

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